Cato y Clove: Capitulo 3

17.4.14

Capitulo 3



 - Si Clovy, suerte. -dice Ethan. Mientras Cato toma su maleta y salimos de la casa.
Salimos de mi casa. Cato no para de verme. Me sonrojo.


- Realmente te vez hermosa, Clovy... -dice Cato entre risitas.- Tu hermano y yo charlamos mucho. Me contó muchas cosas. Me cae bien, es un buen niño.

- Gracias. -dije sonrojada.- Si, Ethan a veces habla de más... Y ¿de que hablaron?

- Me dijo que eres una buena hermana, pero también me dijo mas detalles sobre la muerte de tu hermana. Alessa fue una gran tributo, hubiese ganado de no ser por esa chica del Distrito 1. Era muy fuerte, hábil, creo que no había arma que no pudiera usar. -dijo Cato un poco apenado.- Nunca me han agradado los del Distrito 1.-dijo algo pensativo.

- Si, yo la admiro. A pesar de todo... -dije con la mirada hacia el suelo.- Y a mi tampoco me agradan los del Distrito 1. Si fuera a los juegos, serian los primeros a quien mataría. -solté algo rabiosa.

- Te entiendo y, cuando vuelva de los juegos. Te prometo que yo matare a los del Distrito 1. -dijo Cato. Muy enserio. Es verdad, Cato se va a presentar voluntario en la cosecha. Este es su ultimo año en la cosecha y por eso lo hará. Nadie querrá ir a los juegos con el por que saben de lo sanguinario y, es su mayor anhelo. Pero en todo vasallaje de los veinticinco, hay una sorpresa.

- Oh Cato, te prometo que te voy a ver todos los días cuando vallas a los juegos. -dije. No me perdería por nada verlo en acción. Es un placer verlo en el entrenamiento, pero verlo ya en los juegos sería algo extraordinario.- Aquí te esperare.

- Yo te prometo volver. Es algo mas que obvio que lo hare. -dijo Cato en tremendas carcajadas.


Ibas tomados de la mano, por todo el Distrito 2. Su casa esta al otro lado de la mía. Así quizás íbamos a tardar en llegar. El llevaba al hombro su maleta. Pasaron unas horas y pasamos por casa de Cristie. Pero no vimos a nadie. En todo el camino solo vimos una que otra persona y al verla, nos soltábamos rápido. También pasamos por La aldea de los vencedores. Y un poco después, llegamos a casa de Cato.

- Listo. Llegamos, esta es mi casa. -dijo Cato.

- Es muy linda y grande. -respondí.

- Algo. Es todo el toque de mi madre. Aunque se que puedo darle y merece más. -dice Cato, algo pensativo. Entramos a la casa. Sin palabras, es grande y muy linda. Pero muy solitaria.- Subiré a cambiarme, ¿me acompañas? No hay nadie en casa.

- Esta bien, Cato. -respondí. No quería quedarme sola.

Subimos las escaleras al segundo piso. Y entramos en su habitación. El dejo su maleta en una silla, al tiempo que me invitaba a sentarme en su cama. Su habitación era de color azul marino. Era muy linda para ser de hombre, o de Cato. Digo, vivo con 4 hombres y, aunque sus habitaciones no están hechas un asco. No soy tan ordenadas y limpias. Miro a un lado, a una repisa. Hay foto de Cato con Cristie, son solo amigos. No me molesta. Hay otras de una señora, alta, delgada, rubia y con ojos azules. Supongo que es la madre de Cato. Es guapa. Cato busca que ponerse, en su ropero. 

- Me voy a dar una ducha. -dice. Al tiempo que se da la espalda y se quita la camisa, dejándola caer al suelo. Su espalda ancha, sus musculosos brazos. Es perfecto.

- Esta bien. -digo algo sonrojada. Evitando verlo. No es que nunca haya visto a un chico sin camisa, pero es la primera vez que veo a Cato sin camisa. 

- No tardo Clove. -dice. Mientras entra al baño, dejando un poco abierta la puerta. Espero que no la deje así... Veo como se quita los zapatos y, se va bajando poco a poco el pantalón. Esta de espaldas. Que bueno, así no se da cuenta de que lo estoy viendo. Con las mejillas sonrojadas. En eso, se da la vuelta para cerrar la puerta. Se da cuenta de que lo estoy viendo. Sus hermosos ojos azules miran directamente a los míos. Sonríe. Mientras yo giro la vista hacia la ventana. Ya ruborizada. Y el cierra la puerta. 


Me levanto de la cama, me dirijo hacia la ventana. Hay una buena vista, desde aquí se ve un poco de La aldea de los Vencedores, si no me equivoco esa es la casa de Brutus. Si, si es la casa de Brutus. Por que es el que esta saliendo de la casa. A medio camino se encuentra con Enobaria, otra Vencedora, que lo saluda con un beso en la mejilla. Mientras este se dirige a otra dirección, sigue caminando, pareciera que viene hacia aquí, a casa de Cato, pero... ¿que haría en casa de Cato? Quizás el lo esta ayudando a prepararse para ir a Los juegos del hambre. Oh no, ya esta a unos pasos de aquí. Me despego de la ventana, lo que menos quiero es que vea que lo estoy espiando desde que salio de su casa. Me siento de nuevo en la cama. Suena el timbre. ¿Por que estoy tan nerviosa? Estoy con Cato, no pasa nada. Oh, no es eso. Creo que... creo que me gusta. Pero no puede ser. Muchas veces lo he visto y es tan atractivo. Pero por el hecho de que ha venido asta aquí, significa que es amigo de Cato. Antes no me llamaba tanto la atención. Las veces que ha llegado a la academia no sentía un nudo en el estomago. Fue un gran tributo. Y de muchos de los Vencedores que hay aquí en el Distrito, el es de admirarse. O tan si quiera para mi. Vuelve a sonar el timbre, y escucho como la agua de la ducha de Cato se detiene.

- Clove, ¿están tocando aquí? -dice Cato, desde la ducha.

- Si, creo que si. -respondo.

- ¿Podrías ver por la ventana quien es? 

- Por supuesto. -respondo. Me acerco a la ventana de nuevo. Ya se quien es pero debo disimular. Me pego cada vez mas al cristal y sin que me vea, miro. Brutus esta abajo. Llamando a la puerta.

- Es Brutus. 

- Oh, Clove, podrías hacerme el favor de atender la puerta. Hazlo pasar y que en un momento bajo. Por favor. -dice Cato.- No tardare. -Eso espero. 

Nerviosa salgo de la habitación de Cato. De nuevo escucho el agua en la ducha. Espero que en verdad no tarde. Bajo las escaleras. Estoy en la sala. Solo hay unos pocos metros entre Brutus y yo. Me dirijo a la puerta y atiendo. 

- Mmm hola, tu no eres Cato. -dice Brutus, a la vez que me sonríe. Tiene una gran sonrisa. 

- No, no soy Cato. Me llamo Clove. -digo amablemente. Mientras le hago con un gesto que puede pasar. Y el pasa. 

- Es obvio que no eres Cato. Siendo tan linda, ¿como podrías compararte con el? -dice, mientras se ríe. Yo rió con el. Creo que es un halago.- Por cierto, ¿donde esta? 

- Se esta dando una ducha. en un momento baja. No te preocupes, no va tardar. -respondo.- ¿Quieres sentarte? 

- Oh, esta bien. -dice, mientras entramos a la sala. Me siento en un grande sofá, color beige. El se sienta a un lado. A una distancia justa.- Y cuéntame de ti, Clove. ¿entrenas?

- Pues si, entreno en el mismo grupo que Cato. Vamos a la misma escuela, también. Solo que yo tengo 16. -respondí.

- Valla, y ¿cual es tu especialidad? -dice, a la vez que se acerca un poco más a mí.

- Pues, los cuchillos. Definitivamente los cuchillos. -respondo, mientras me quito el cabello de la cara. Poniéndolo detrás de mi oreja. Me pone nerviosa. Esta muy cerca.

- Eso quiero verlo, me daré una vuelta todos estos días por una academia, creo que escogeré la tuya. Quiero verte entrenar y quizás te pueda ayudar en algo. -dijo Brutus, mientras extiende el brazo a mi espalda. Me levanto y me alejo un poco. 

- Iré a ver por que tarda tanto Cato. -dije. Mientras casi salia corriendo de la sala. Sin esperar una respuesta de Brutus. En el pasillo me encontré con Cato. 

- ¿A donde vas?, Clove -dice Cato. Mientras se termina de abotonar la camisa. Se ve muy bien. Con su pantalón negro y una camisa azul marino. 

- Iba a buscarte... Tardabas mucho. -respondí. Algo nerviosa. 

- Esta bien, ¿donde esta Brutus? -pregunta Cato

- En la sala. -dije. Cato me toma la mano y la entrelaza con la suya, nos dirigimos hacia la sala. Donde esta Brutus. Al entrar en la habitación Brutus mira sorprendido hacia nuestras manos, tomadas.

- Cato, asta que por fin sales. No te había visto desde la semana anterior. -dice Brutus. Levantándose, dirigiéndose a saludar a Cato. Estos se saludan con un apretón de manos y un abrazo. 

- He estado algo ocupado. Entrenando, ya sabes. Con eso de que en unos días en la cosecha, los juegos... Debo estar mas fuerte que nunca. -dice Cato. Ahora Brutus se sienta en el sofá de al lado, el marrón. Cato no suelta mi mano y nos sentamos uno al lado del otro en el sofá beige. 

Cato y Brutus no paran de hablar de entrenamiento, la cosecha y todo lo que tenga que ver con los juegos. Este tema no me apetece en nada. Solo evito las miradas de Brutus y no suelto la mano de Cato. Mientras estos siguen hablando. Ya ha pasado un par de horas. Y por fin, Brutus se levanta.

- Bueno, ya me tengo que ir. Voy a pasar a ver a Enobaria, este año nos toca ser mentores. Veo que tienes suerte, Cato. -dice Brutus. Se levanta del sofá. Y se despide de Cato. 

- Claro que la tengo, pero no la necesito. -dice Cato, en carcajas, junto con Brutus. 

- Fue un placer conocerte Clove. -dice Brutus. Ahora al fin Cato suelta mi mano, y Brutus la toma.- Brutus Bullock, a tu servicio. -dice mientras los tres vamos a la puerta. 

- Clove White, no olvides mi nombre. La mejor lanzadora de cuchillos. -respondo. Con una sonrisa. No estoy segura si es lo correcto que pude a ver dicho, pero ya lo dije. Brutus suelta mi mano y le da una palmada en la espalda a Cato, con una sonrisa. Se va. Al fin.

- Clove, siento que hayas tenido que esperar. Se que yo te invite, pero aun no es tarde. -dice Cato.

- No te preocupes Cato, yo entiendo. Y pues no, aun no es tarde. -respondí.


Cato va a la cocina y toma una pequeña mochila. Me toma de la mano y salimos de la casa. Lo bueno que Brutus ya no esta en el camino. 

Caminamos unas cuantas calles y llegamos al limite del Distrito 2. Donde la pradera se convierte en bosque. Un bosque muy lindo por cierto, caminamos un poco más, adentrándonos en el, asta llegar a un lugar. Con una vista del atardecer, maravillosa. Había un tronco cortado por la mitad, a lo largo, verticalmente. Cato puso una manta sobre el césped y dejo la mochila a un lado. Me tomo de la cintura, me hace caminar hacia el frente. Yo sigo maravillada por este lugar. Es hermoso y tranquilo. 

- Al fin solos. -me susurra al oído, mientras me da un beso en el hombro y me abraza. 




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Y pues aquí el Capitulo 3. Creo que se los debía y pues aquí esta. Es algo corto y no se... Pero ya necesitaban un capitulo. Y les aseguro que el cuarto sera mejor. Espero les haya gustado y comenten. Besos :*











5 comentarios:

  1. Qué hermoso capítulo! en verdad! me encanta!
    Escribes muy, muy bonito. Me pregunto porque Brutus se portaba tan "romántico" (por así decirlo) con Clove. Cada vez tu historia me encanta más.

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    1. En unos 3 capítulos o mas o menos, te darás cuenta de por que lo hace. Y muchas gracias. Besos :*

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  2. lo has cortado en la parte mas bonita... :) espero el siguiente, espero que brutus no sea un pedofilo o algo por el estinlo jaja... ntc
    muxus

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    1. Lo se, pero debía dejarlos con la emoción. El próximo lo subo pronto. Hahaha y Brutus un pedofilo, no te preocupes que no lo es. Brutus es diferente. Como dije, más adelante se darán cuenta. :*

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  3. Muy hermoso capítulo Claudia!
    Que se traerá entre manos Brutus!
    A ver si sale en el siguiente capítulo.

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